lunes, 6 de agosto de 2012

LA NUTRICIÓN EN NIÑOS PREESCOLARES

Los niños en edad preescolar están entre los tres y cinco años de edad. En esta etapa, los niños presentan características de mayor autonomía e independencia; relaciones sociales más amplias con familiares y amigos del jardín de niños; aumento de las habilidades de lenguaje y mejor capacidad para controlar el comportamiento.

Los preescolares han madurado lo suficiente para saber cuáles son los alimentos que deben ingerir y poder identificar los diferentes grupos de alimentos. Una queja frecuente de los padres con hijos en edad preescolar es que sus hijos manifiestan menos apetito y poco interés por la comida o por alimentarse en comparación a la edad de la lactancia (1 a 3 años). Esto es bastante normal porque el crecimiento en la edad preescolar se estanca, seguido de un crecimiento acelerado en la lactancia; por ello, el apetito disminuye, pero su desarrollo físico, motor y cognitivo continúa. Así, le interesa más estar descubriendo lo nuevo que hay a su alrededor que la comida. 

Un principio importante de la nutrición de los preescolares es la capacidad de poder autorregular la ingesta de comida. Cuando se les permite que decidan cuándo comer y cuándo dejar de hacerlo, sin interferencia externa, el niño comerá.

Es común que en el período de una semana, algunos días consuman más alimentos y en otros, pequeñas cantidades; sin embargo, en ese período la ingesta del niño permanece estable. Al interferir con la capacidad del niño para autorregular su ingesta, al forzarlo a “limpiar el plato” o usar la comida como recompensa se propicia la sobrealimentación o subalimentación del niño. Aunque los preescolares regulen de manera innata la ingesta de los alimentos, son los padres y los centros de cuidado infantil los que guían al niño con respecto a la selección y el consumo de una dieta o plan de alimentación balanceada.

Los padres de niños en edad preescolar, describen rechazo a ciertos alimentos que antes si consumían o que las horas de comida se vuelven “campos de batalla”. Situación que se debe evitar. 

Algunas recomendaciones para hacer de las comidas momentos más agradables y menos frustrantes son:

• Servir raciones de alimentos adecuadas para los niños. 
• Mostrar la comida de forma atractiva. 
• Utilizar platos y cubiertos adecuados a su edad. (dibujos, separaciones) 
• No mezclar alimentos en el plato y evitar los guisados con demasiados líquidos. 
• No ofrecer alimentos demasiado condimentados o picantes. 
• No acostumbrar al niño a adicionar sal o azúcar a los alimentos, dejar que ellos pulan su paladar. 
• No ofrecer agua en exceso a la hora de la comida para evitar “matar” el apetito. Fomentar el consumo de agua natural o de fruta fresca. 
• Evitar forzar al niño a permanecer en la mesa hasta que coma cierta cantidad de alimento. 
• Cuando rechacen un alimento que antes le agradaba, ofrecerlo en otra preparación o cambiarlo por algún otro alimento del mismo grupo

No hay comentarios:

Publicar un comentario