domingo, 15 de abril de 2012

LAS ENFERMEDADES MÁS COMUNES DEL BEBÉ

¿De qué se enferman los bebés con más frecuencia?... Esta es una pregunta muy común sobre todo en madres primerizas, ya que desconocen los problemas que afectan a los niños.  Pues bien, vamos a tratar de resumir de una manera sencilla cuáles son las molestias que más frecuentemente sufren los pequeños.

Al momento de su nacimiento, considerando al bebé sano, es común que tengan síntomas como:
CONGESTION NASAL.  Ésta, producida por la contaminación ambiental que lamentablemente sufrimos, provoca que los pequeños estén mormados y tengan fluido nasal.  Sin embargo, habitualmente las molestias tienden a desaparecer en unos cuantos días, tan pronto se adapte el bebe a nuestro ambiente.

CÓLICOS.  Se consideran dentro de lo normal y suelen ser provocados por trastornos en el horario de alimentación, la ingestión de aire al comer o simplemente por dificultades de digestión que desaparecen alrededor del mes de edad.

ESTREÑIMIENTO.  Este es otro de los problemas más comunes y suele ser provocado por la falta de fuerza en el estómago, que no les permite pujar para vaciar su intestino.  Además es frecuente que se vea en bebés alimentados con leches en polvo, pero es un síntoma que podemos considerar bueno, pues indica una buena tolerancia al alimento.

DIARREA. Este trastorno intestinal provoca evacuaciones frecuentes con consistencia pastosa o líquida.  Debido a esta situación, las paredes intestinales no absorben los líquidos necesarios para el organismo, lo que puede causar una deshidratación, una infección intestinal y/o un estado emocional tenso.  Algunas veces, la diarrea se debe al tipo de alimento que ingiere el bebé, por ejemplo demasiada azúcar en la leche o exceso de jugos de fruta.  Es normal que el bebe alimentado con el seno de su madre tenga evacuaciones flojas después de cada alimento, pues la leche materna es el mejor laxante y no amerita tratamiento. Sin embargo, una vez que empiece con  sólidos, observas pequeñas partículas de algún alimento en la materia fecal, esto indica que debes integrar dicho alimento poco a poco a su dieta porque su aparato digestivo aún necesita tiempo para adaptarse a él.  Si hay moco en las heces, la causa puede ser que el alimento es muy fuerte o concentrado.  En estos casos el pediatra debe revisar la dieta del bebé para balancearla.  En algunas ocasiones la diarrea puede ser síntoma de otra enfermedad.  Si tu bebé tiene dolor de estómago,  falta de apetito, presenta vómito, está pálido y/o tiene fiebre, lompas probable es que tenga una ionfección intestinal.  Esto es muy peligroso especialmente para los más pequeños, ya que si tienen diarrea corren el peligro de deshidratarse, por lo que es necesario que vigiles cuántas veces evacua y la consistencia de las heces para informárselo al pediatra.  Para prevenir las infecciones intestinales, esteriliza los biberones y los chupones.  Cuando salgas de viaje no lleves leche caliente en un termo, sino fría y caliéntala cuando la necesites.  Procura preparar siempre los alimentos del bebé con la mayor higiene posible.

VOMITO.  Es la expulsión por la boca del contenido del estómago.  Normalmente se presenta después de un malestar general acompañado por nausea.  Algunos bebés vomitan fácilmente ante cualquier enfermedad, por excitación nerviosa, tensión o mareo cuando viajan.  El vómito por sí solo no debe ser motivo de preocupación, pero si se presentara más de dos veces en un día acompañado de diarrea, dolor de estómago o después de un golpe en la cabeza, debes vigilarlo, mantener al bebé en observación y llamar inmediatamente al doctor.  Algunas veces los bebés suelen vomitar con fuerza al terminar de tomase la leche.  Esto puede deberse a una debilidad en los músculos del estómago que no es grave, pero ocasiona que el bebé no se alimente adecuadamente.  Si tu pequeño presenta este problema consulta al pediatra quien podrá recetarle algún medicamento o corregirlo mediante una sencilla operación.

DESHIDRATACIÓN.  Es la disminución de agua en el organismo debido a una pérdida de líquidos y puede ser sumamente grave.  La deshidratación es muy frecuente en los niños menores de dos años y debe ser atendida por el pediatra de inmediato, pues puede ocasionar la muerte.  La mayoría de las veces la deshidratación se debe a una diarrea aguada, vómito repetido, excesiva sudoración o alguna quemadura muy extensa.  También puede presentarse en padecimientos infecciosos severos y agudos como la bronconeumonía, el sarampión, la poliomielitis, etc.; aunque en estas enfermedades no hay diarrea, la deshidratación puede ser provocada por el exceso de fiebre.  En cualquier caso dale al bebé suero oral o agua hervida mientras recibe atención médica.  Vigila a tu bebé pues la deshidratación se presenta con los siguientes síntomas: evacuaciones y/o vómitos repetidos, inquietud e irritabilidad, ojos sin brillo y hundidos, fontanela (también llamada mollera) hundida, lengua y boca secas y dificultad para respirar.  Para prevenir una posible deshidratación dale suficientes líquidos a tu bebé sobre todo si los días son cálidos.

CALENTURA.  También se presenta frecuentemente, su significado habitualmente no tiene importancia puesto que es provocado casi siempre por el exceso de ropa que se les pone a los bebés supuestamente para “protegerlos” del frío; los padres suelen andar den mangas de camisa y a ellos los traen muy cubiertos porque están “muy chiquitos y les hace daño”… pues no, no es necesario cubrirlos tanto ya que de otro modo siempre habrá esa calenturas.  Es preferible prevenir que tener que darles medicamentos para la fiebre.

Bien,  estas son las enfermedades más comunes del bebé, nunca olvides consultar a su pediatra.



En colaboración con el Centro de
Desarrollo de Bebé Huggies

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